La baja incidencia del cáncer infantil en relación al de adultos hace que, en general, se dediquen
muy pocos recursos a su investigación. En el caso concreto de los tumores de tronco, esta falta de recursos además de su peculiar localización y agresividad, ha provocado que
prácticamente no se haya avanzado en su tratamiento durante las últimas 3 décadas.

La falta de proyectos de investigación se debe fundamen- talmente a:
-La rareza del tumor y el poco número de casos que se diagnostican. Este hecho hace que los recursos y esfuerzos en investigación se destinen a otro tipo de cánceres que afectan a un mayor número de individuos.
Además, es prácticamente imposible que un solo centro pueda llevar a cabo un proyecto o ensayo clínico por si sólo, ya que tardaría años en reunir el número mínimo de casos necesario para ello. Por eso,
la colaboración entre distintos centros de investigación a nivel internacional es im- prescindible para poder avanzar.
-La extrema dificultad para obtener muestras del tejido tumoral, imprescindibles para la investigación. Esto se debe a que la localización del tumor de tronco hace imposible la cirugía y la biopsia ha sido, hasta muy recientemente, considerada de excesivo riesgo.
La inmensa mayoría de las muestras de las que se dispone proceden de autopsias de los niños y niñas que han fallecido por esta enfermedad.
Sin la colaboración y la implicación de las familias que han pasado por esta terrible experiencia, la cura para los gliomas de tronco cerebral siempre estará lejos.